¿Por qué tenemos derecho a no trabajar más de 8 horas al día?

¿Por qué tenemos derecho a no trabajar más de 8 horas al día?

BREVE RESEÑA HISTÓRICA SOBRE EL DÍA INTERNACIONAL DEL PROLETARIADO Y LA CONQUISTA DE LAS 8 HORAS.

Un niño(a) y su madre trabajando más de 12 horas al día, en la misma fábrica, sin regulaciones ni beneficios. Era cosa de todos los días en el siglo XIX.

Padre, madre e hijos ofreciendo más que su trabajo, sus vidas, para sobrevivir.

Las bases materiales de existencia humana llevan a las bases espirituales, ideológicas.

Todos los movimientos sociales, todos los progresos reales registrados en Inglaterra en interés de la clase trabajadora, van asociados al nombre de Owen (utopista). Así, en 1819, después de cinco años de grandes esfuerzos, consiguió que fuese votada la primera ley limitando el trabajo de la mujer y del niño en las fábricas. (1)

Se gesta el Congreso de Ginebra en agosto de 1866, (2)  buscando conquistar como derecho las 8 horas de trabajo.

­­­En 1880, en EEUU se conformó la Federación de organizaciones de Sindicatos y Trade Unions (Federation of Organized Trades and Labor Unions), aprobando en 1884 una resolución para que mediante una Huelga General  que se llevaría a cabo el 1 de mayo de 1886, establecer las 8 horas de trabajo.

EL 1 de mayo de 1886 en EEUU se paralizaron miles de fábricas y muchos miles más de trabajadores marchaban en las calles por conquistar sus 8 horas de trabajo.

EL 4 de mayo en Haymarket, frente a un mitin legal y pacífico, se produjo una explosión entre los oficiales que “resguardaban la seguridad” (es probable que hayan “sembrado” esa bomba. En Perú ya sabemos qué artimañas usan estos oficiales, dirigidos por este Estado que reprime y oprime, para desprestigiar las justas protestas del pueblo).

Al día siguiente se sintió con mayor fuerza la represión de la “seguridad del Estado”. Mataron a varios trabajadores y arrestaron a 8 huelguistas, para luego de un juicio manipulado se les lleve a la horca a 5 de ellos. En 1893 2 huelguistas fueron perdonados y puestos en libertad.

Con estos antecedentes en la escena mundial podemos tener más comprensión del surgimiento  de nuestra clase proletaria en el Perú.

La tan aclamada “libertad” para los negros y la anulación del tributo que debía pagar el indio para ser “liberado”; proclamado por Ramón Castilla (03.12.1854) solo era una estrategia para abrir las puertas al capitalismo.

Como es costumbre,  los recursos naturales de todos los peruanos se dejan en manos extranjeras. El guano y el salitre era el boom económico en el Perú y con el Contrato Dreyfus, se necesitaba mano de obra en abundancia.

La libertad de los esclavos fue realmente un cambio de dueño. Pasaron de manos del dueño esclavista al dueño capitalista.

En 1896, al producirse la primera Huelga de Trabajadores de  Vitarte.

Mayo de 1904 se produce la primera huelga por la jornada de 8 horas, en el Callao.

El 10 de enero de 1913, luego de ingentes marchas y huelgas, decretó la jornada laboral de ocho horas diarias para los jornaleros del muelle y dársena de El Callao.

En diciembre de 1918, los obreros de las hilanderías se declararon en huelga para conseguir las ochos horas, y el 2 de enero de 1919, los obreros panaderos se unieron al movimiento. Unos días después, un comité de coordinación organizó huelgas de solidaridad en los periódicos, en la industria del calzado, en el transporte y otros sectores en Lima y el Callao.

Las clases dominantes, los capitalistas, el gobierno, su gendarmería, todos estaban a la expectativa luego de ese día y temerosos tuvieron que ceder a la exigencia obrera. Así el 15 de Enero de 1919, el Ministro de Fomento Manuel Vinelli fue enviado por el Presidente José Pardo a leer en el local de la Federación de Estudiantes, donde hoy es el Museo de Arte en el Paseo Colón de Lima

(4)La Asamblea al proletariado nacional hace un llamado para la conquista de las 8 horas por la acción directa”

Comisiones obreras salieron ni bien culminó la Asamblea. La solidaridad con esta lucha no se hizo esperar en El Callao, pese a que los Jornaleros ya gozaban de las 8 horas por su lucha de 1913. Allí los delegados de los huelguistas, Julio Portocarrero y Julio Campos. Este último, según narra Portocarrero, “se acercó a José Avante, el presidente de los Jornaleros… Les habló. El Presidente se trajo una banquita que tenía ahí. Dio la voz para que pararan todos y no ingresara ningún trabajador al muelle. El muelle Dársena quedaba frente a la plaza Grau. En la reja de entrada habló a los compañeros: aquí hay una delegación que ha venido de Lima, a poner en conocimiento que se ha decretado el Paro General. Así es que ya saben Ustedes lo que hay que hacer. ! Vamos al Paro General! “Nada más. Yo no tuve que pronunciar una palabra más. Cada uno dejó de entrar al trabajo, y se fue.”

Pero el trabajo de solidaridad de los jornaleros no quedó allí. En el relato de Portocarrero hallamos una muestra de lo que es el poder obrero que sin pedir nada a cambio expresan solidaridad de clase:

“¿Cada uno dejó de entrar al trabajo, y se fue. A dónde se fueron?.  Se fueron primero a hacer parar a los tranviarios; luego a hacer parar a los del Molino Santa Rosa y Cogorno; se fueron a hacer parar a los del Vulcano; se fueron a hacer parar a los de la factoría El Águila y Guadalupe, y así a todos los centros de trabajo. Nosotros dimos una vuelta por ahí y dijimos, “vamos a Lima”. Cuando nosotros quisimos ir a Limas, ya no encontramos ningún tranvía, ya no había tranvía. Todo estaba paralizado. La gente emprendía la marcha hacia Lima a pie. Nosotros también nos vinimos así.”

Lima y Callao, incluyendo sus Balnearios, entonces, estaban paralizados totalmente el día 13 de Enero.

Las clases dominantes, los capitalistas, el gobierno, su gendarmería, todos estaban a la expectativa luego de ese día y temerosos tuvieron que ceder a la exigencia obrera. Así el 15 de Enero de 1919, el Ministro de Fomento Manuel Vinelli fue enviado por el Presidente José Pardo a leer en el local de la Federación de Estudiantes, donde hoy es el Museo de Arte en el Paseo Colón de Lima, El Decreto con el que se oficializó las 8 horas de Jornada laboral en el Perú. El Director de Fomento, Sr. Figueroa fue comisionado por el Gobierno para dar a conocer a los Huelguistas en el Local donde se concentraban en el Parque Neptuno que estaba totalmente cercado por el Ejército.

El 15 de enero de 1919 se logró la conquista de 8 horas laborales después de años de espera y luchas constantes, el pueblo salió a las calles de Lima festejando su victoria.

Así se convertirían en los primeros en conquistar en América la jornada de ocho horas.

 

CONCLUSIONES.

La lucha de los pueblos (campesinos, obreros y estudiantes; la combinación de ellos), cuando toman conciencia de su devenir histórico, son una gran fuerza que solo podrá ser calmada con la conquista impostergable de sus derechos.

Vemos que los vientos de la opresión y la represión se dan en varios países, por lo  tanto la lucha también se da en ese ámbito.

Quitémonos la venda de los ojos, que solo es necesario que un país sea desarrollado para poder emprender la lucha por su liberación. Estudiando la historia, vemos que los pueblos más oprimidos (pero organizados y conscientes), son los que más enarbolan esta bandera.

Cuando el pueblo, aquellos que despojándose de superficialidades y subjetividades, saltan de la cantidad a la calidad para conquistar el fruto de su trabajo para un bienestar social; estaremos hablando de una sociedad que guiados por la ciencia buscan un verdadero desarrollo social.

Explotación Asalariada

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